martes, 30 de octubre de 2012

Foto de Familia del II Perol "Abuelo Falete".
No había tiempo que perder y sí mucho que comer y que beber, como demuestra esta imagen de primeras horas del primer día de perol, cuando apenas habíamos descargado de los coches la logística necesaria para atender las "necesidades" de los dos días de reunión.
Sara, Isabel y Romy, charlan a primeras horas de la mañana.
La juventud también estuvo al completo el primer día de celebración.
Trini volvió a sorprendernos con uno de sus cócteles personalizados.
Sara e Isabel en una de las muchas tertulias que se fueron sucediendo a lo largo de los dos días.
Ellos también se montaron sus tertulias.
Jesús y Nuria muy interesados en no sabemos qué.
Juanlu y Trini repitieron asistencia al perol fosforillo.
La alegría. las ganas de divertirse y de conocernos un poco más fueron la tónica general de esta celebración.
Todos cogimos nuestro puntito... algunas más que otros.
El anfitrión, posa para "El Rebate del 32".
Dos fotos más de los jóvenes durante la tarde del primer día.

Paqui con Diego, su marido, que por cuestiones de trabajo fue el último en incorporarse a la reunión, pero que no tardó en ponerse al día.
La abuela Romy no pudo ocultar la alegría que esta celebración le producía.
¡Alea jacta est! Ya solo falta que el agua se consuma y esperar un poquito para que el arroz se asiente.
En esta foto y la siguientes, la gente esperando a que el arroz esté listo.


Como mandan los cánones peroleros, el arroz se comió hacia las 6 de la tarde. Quizás por eso gustó tanto.
Cucharón y paso atrás.

Isabel nos sorprendió con esta tarta que, además de estar riquísima, dejaba claro el motivo de la reunión.
Después de mucho comer, Jose prepara café para todos.
La noche, como ya había pronosticado acertadamente nuestro blog, fue fría, pero todos supimos como combatirla para no perder el buen humor y las ganas de divertirnos.
El segundo día, como no podía ser de otra manera, se comenzó con un buen desayuno. La mañana era algo fría pero soleada.
Bueno, esta foto ya no es del desayuno.
El segundo día se institucionalizó lo que el año pasado surgió de manera improvisada: migas para comer.
Fueron muchas las fotos simpáticas que se realizaron, como podréis comprobar si os descargáis los archivos completos que el blog ofrece.

La verdad es que al sol se estaba la mar de agustito.
Para hacer hora para la comida decidimos dar un paseo hasta la presa del pantano.


La comida del segundo día fue tan larga y abundante como la del primero y, en esta ocasión, tuvo su colofón en las migas, que la mayoría preferimos comer conforme a la costumbre del cucharón y paso atrá, aunque a algunos hubiese que darles un poquito con el codo para que hiciesen sitio.

El II Perol "Abuelo Falete" ya es historia, pero una historia que seguirá alegrando nuestros recuerdos por mucho tiempo y que nos lleva a empezar a pensar ya en la edición del año que viene.


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