jueves, 26 de diciembre de 2013

El pasado 26 de diciembre volvió a ser el día de la gran reunión familiar de Navidad. Por primera vez, y ante la imposibilidad física de seguir celebrándolo en la casa de la abuela Antonia, la célebre comida de la sopa de huevo tuvo lugar en "La Torre de San Carlos", decisión acertadísima, que nos permitió estar más amplios y, sobre todo, evitó el inmenso trabajo que a lo largo de los años ha supuesto para los anfitriones la celebración de este día.

De lo que no se libró Pili fue de hacer esa olla inmensa de sopa de huevo que todos los años preside esta celebración y que, como todos los años, volvió a salirle rica, rica, rica.

Pili y Mari quisieron unir a la reunión familiar en sí y el cumpleaños de Mari la celebración de su jubilación. Nos alegramos mucho por vosotras y esperamos que disfrutéis de la nueva vida que ahora se abre para vosotras.

El cumpleaños de Mari, la sopa de huevo y sobre todo, la reunión familiar más numerosa de las navidades hacen del 26 de diciembre el gran día de las navidades para nuestra familia. Pero este este año se daba un aliciente más: el año de la jubilación de Pili y Mari, acontecimiento que ellas quisieron vincular a la celebración de esta reunión familiar.
Por primera vez el 26 de diciembre lo celebramos fuera de casa, concretamente en "La Torre de San Carlos", un lugar conocido de la familia donde, además, nos permitieron que el primer plato, la sopa de huevo, lo llevásemos nosotros. Dado lo mucho que ha crecido la familia, creo que ha sido un gran acierto buscar un lugar como este restaurante para celebrar un día tan señalado para todos nosotros.



Después de unos entremeses, le llegó el turno a la sopa de huevo, que, como manda la tradición, fue servida por Pili. Os dejo unas cuantas fotos de este momento.




Mari, que celebraba su cumpleaños, tomándose su sopa.


Fueron muchos los que, como todos los años, repitieron y algunos, también como todos los años, los que tripetimos.

Entre plato y plato, en la terraza exterior del restaurante se formaban reuniones espontáneas de comensales...
... para charlar, reírse un rato y, sobre todo,...
... para esto.
El segundo plato era a elegir entre carnes y pescados.
Qué mejor manera de esperar la llegada del postre que saliéndose otro ratito a tomar el aire fresco.
Los no fumadores, mientras, esperaban en su asiento.
Y, como siempre, llega la tarta con la que se celebra el cumpleaños de Mari, en esta ocasión su 63 cumpleaños. Los niños la ayudan a apagar las velas.
Y después de la tarta llegan los regalos de cumpleaños para Mari.

María y Salva aprovecharon la ocasión para repartir sus invitaciones de boda a los asistentes. Ya estamos en plena cuenta atrás de este gran acontecimiento que 2.014 reserva para la familia.
Albert y Carolina hicieron lo propio de palabra para invitarnos al otro gran acontecimiento que nos regalará el nuevo año: su boda también.
Las fiesta concluyó con los posados por grupos. En esta foto la abuela Antonia se fotografía con sus ocho hijos.
Luego le tocó el turno a sus nueras y yernos, los cariñosamente llamados "agregados".
La abuela posa con sus nietos.
Y para que no falte nadie, la abuela se fotografía ahora con las parejas de sus nietos.
Y por último la gran foto de familia para recuerdo de este día.
Y finalizamos el reportaje con las dos protagonistas de este día, Pili y Mari, fotografiándose con la abuela. ¡Feliz jubilación!


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