martes, 7 de enero de 2014

Acaban las fiestas navideñas y la vida vuelve a retomar su curso ordinario poco a poco, algo que uno ya casi lo prefiere, ya que con los años se entiende más provechoso vivir todo el año con los pies en el suelo, el día a día, queun par de semanas en esa nube cuestionable de afectividades y cosas así a la que cada vez cuesta más trabajo subirse.

Sea como sea, las fiestas pasadas han sido el motivo para que la familia vuelva a reunirse con un espíritu especial y nos han dejado buenos momentos, algunos de los cuales, no todos porque no me enviáis ni una sola foto de las que os hacéis por vuestra cuenta, quedan recogidos para memoria perpetua de la familia en este blog.

Si en el artículo anterior recogía la celebración de la Nochebuena, en esta ocasión os dejo algo sobre el día de los Reyes Magos en mi casa.

Cuando llegué a casa de trabajar, por la mañana, sus AA. RR. los Reyes Magos de Oriente ya habían dejado casi todos sus regalos en el salón, pero hubo que esperar hasta por la tarde para reunirnos, acabar de poner los que faltaban y empezar a repartirlos y abrirlos.


A eso de las cinco de la tarde comenzó el reparto de regalos. No voy a entrar en detalle de lo que recibió cada uno, sólo unas cuantas fotos de ese ceremonial tan protocolario como divertido de la entrega de los regalos. A mi consuegro Félix, los Magos le dejaron en casa una cartera.
Cata y Sara abriendo sus regalos.
Un regalo al que seguro que Sara le va a sacar mucho partido, habida cuenta lo mucho que se ve obligada a viajar por motivos de trabajo. Bueno, esperemos que de vez en cuando también le sea útil para algún que otro viaje de placer.
Cata se prueba este "lindo" sombrero, regalo de los monarcas orientales.
Otra apertura de regalos por colleras.
La abuela Romy, que los Reyes Magos han debido entender que ha sido buena durante 2.013, recibió no pocos regalos, tanto en nuestra casa como en las de sus otras hijas y de su nieta Sara (su única nieta emancipada).
Romy, ¿ve como los Reyes también le iban a traer algo a usted?.
Marián ayuda a la abuela Romy a abrir el regalo de Cata y Félix para la abuela.

Este bolso, de parte de Cata y Félix, fue uno de los regalos que recibió Marián.

Y, también de parte de ellos, yo recibí estos prismáticos.
Marcos abre el juego de altavoces delanteros para su coche que completan el regalo de autorradio y altavoces traseros que los Reyes le habían dejado en su casa. Nonaino total.


Estos Reyes son la ostia. No es un BMW pero tiene sus similitudes: ambos vienen equipados con antirrobo.

Esta tablet quizás le resulte más practica a Marián que el miniordenador que los Reyes le trajeron hace un par de años.

En esta foto y la siguiente estoy probando mi nuevo flash que me han traído los Reyes Magos.

Cajas de cartón desprecintadas, papeles de regalo arrugados, envoltorios de toda clase abiertos a lo bestia fueron haciéndose montaña durante el ceremonial en nuestro pequeño salón. Los regalos ya han sido entregados y todos estamos la mar de contentos.
Y, como no podía ser de otra manera, la entrega de regalos acaba con el Roscón de Reyes, aunque en esta ocasión no como parte del desayuno, que es lo normal, sino de la merienda, que en la vida de un ferroviario tampoco tiene nada de excepcional.


¡Ea!, ahora a disfrutar.


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