miércoles, 30 de abril de 2014

Aspecto que ofrecía el patio de casa de la abuela Antonia la mañana del 1 de mayo, con la cruz de mayo de la tita Mari completamente montada. 
Esta no apareció por la Cruz, pero la mañana que fui a hacer las fotos se dejó fotografiar también. Intercalo algunas de las fotos que le hice.












Llega la noche del día 1 y la Cruz de Mayo empieza a animarse.




Siguiendo la tónica general de todos los eventos organizados con motivo de la boda de Salva y María, los asistentes a la Cruz también fueron atendidos estupendamente.

El padre José Carlos, que oficiaría la ceremonia de la boda, charla con la madre y un hermano de Salva.
Pili con su vecino Víctor, tan entusiasmado como dispuesto a colaborar con el montaje de la Cruz de Mayo. Entre otros detalles, ofreció a los asistentes un sabrosísimo vino blanco de Logroño.

Los sobrinos de Salva estuvieron atentísimos para que nadie se quedase sin probar los diferentes platos que se habían preparado para la ocasión.
En el centro de la foto, de rojo, podemos ver a Victoria, vecina del patio, que también colaboró con la celebración de esta singular fiesta.
No faltó el brindis por los novios. La boda ya estaba en marcha.


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