La verdad que todavía no me he hecho a la idea de que no está. Quiero dedicarle este comentario, porque aunque siempre la hemos tildado de "perra esaboría" (y ciertamente, se lo ganaba a pulso muchas veces), sólo por la fidelidad sin condiciones que le tenía a mi madre, y por haber sido durante muchos días su única compañía se merece todo mi respeto y por ello, creo que se merece que la recuerde con mucho cariño. No creo que pueda haber un animal más fiel. Estoy segura de que hubiera dado su vida por mi madre si hubiera hecho falta. Era su guardiana, la protegía estando alerta día y noche para avisarnos de cualquier movimiento de la abuela que pudiera causarle algún peligro. A pesar de estar enferma, la acompañaba siempre, siempre, siempre. Por eso me apetecía dedicarle este comentario a nuestra Chiqui, porque aunque gruñona, ha formado parte durante muchos años de esta nuestra familia. Siempre te recordaré, chiquitina.
Me sumo al comentario de la tita Sape, y tengo que decir que se echa de menos, todo lo que forma parte de nuestra vida se merece estar en nuestro recuerdo. Al menos me queda la tranquilidad de que se fue con mucho cariño y llena de besos, hasta siempre Chiqui
Gracias a las dos por escribir. Es la primera vez que me pasa que publico un artículo sin palabras. Un título y unas fotos nada más. Hizo de la fidelidad su religión, no entendió la vida de otra forma.
La verdad que todavía no me he hecho a la idea de que no está. Quiero dedicarle este comentario, porque aunque siempre la hemos tildado de "perra esaboría" (y ciertamente, se lo ganaba a pulso muchas veces), sólo por la fidelidad sin condiciones que le tenía a mi madre, y por haber sido durante muchos días su única compañía se merece todo mi respeto y por ello, creo que se merece que la recuerde con mucho cariño.
ResponderEliminarNo creo que pueda haber un animal más fiel. Estoy segura de que hubiera dado su vida por mi madre si hubiera hecho falta. Era su guardiana, la protegía estando alerta día y noche para avisarnos de cualquier movimiento de la abuela que pudiera causarle algún peligro. A pesar de estar enferma, la acompañaba siempre, siempre, siempre.
Por eso me apetecía dedicarle este comentario a nuestra Chiqui, porque aunque gruñona, ha formado parte durante muchos años de esta nuestra familia.
Siempre te recordaré, chiquitina.
Me sumo al comentario de la tita Sape, y tengo que decir que se echa de menos, todo lo que forma parte de nuestra vida se merece estar en nuestro recuerdo. Al menos me queda la tranquilidad de que se fue con mucho cariño y llena de besos, hasta siempre Chiqui
ResponderEliminarGracias a las dos por escribir. Es la primera vez que me pasa que publico un artículo sin palabras. Un título y unas fotos nada más. Hizo de la fidelidad su religión, no entendió la vida de otra forma.
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