miércoles, 21 de septiembre de 2016

El compromiso y la disciplina son los principales atributos del hombre libre. Porque la primera y principal dificultad que uno va a encontrar en el ejercicio de su libertad es a sí mismo. El miedo, la inseguridad, el conformismo y la pereza son las principales dificultades. La libertad -y creo repetirme por enésima vez- es la capacidad del hombre para comprometerse consigo mismo.
El pasado 21 de septiembre celebrábamos en casa de Luije y Toñi dos acontecimientos aparentemente diferentes, pero que, sin embargo, tenían un claro denominador común; porque se necesita un alto sentido del compromiso y la disciplina, de nuestra libertad, tanto para hacer Psicología a distancia como para consagrar tu vida a atender las necesidades de seres realmente necesitados e indefensos y procurar que vuelvan a ser felices.

Joyeux anniversaire.-   Aunque a la hora de publicar este artículo Atayi se encuentra hospitalizado, convaleciendo de la operación vital de la que ha sido intervenido hace unos días, el mencionado 21 de septiembre fue un día feliz para él, pues su gente de aquí le montó una fiesta con motivo de su reciente cumpleaños. Pepi, Samuel, Michel, Josemi, Natalia y Alejandro componían la miscelánea familiar que acompañaron a Atayi aquel día.

Varias fotos de familia para empezar.







Atayi se ha soltado, como decimos por aquí, en poco tiempo. Ahora es un niño realmente vivo y alegre, que le gusta expresar su estado de ánimo de manera cómica y efusiva.



Sin mucho que comentar, os dejo una larga serie de fotos de los niños durante la celebración de la fiesta.




























Quizás el efecto más palpable -y por ello una gran causa de satisfacción para Luije y Toñi, porque tienen mucho que ver en ello- es el cambio tan favorable que experimentan los niños con el paso del tiempo cuando su situación se normaliza.











Este todavía no sabe lo que es cumplir años, pero se lo pasó tan bien como los demás.













Lo dicho antes: éste también disfrutó de lo lindo.

Casi tanto como estos.







Atayi con algunos de los regalos que recibió aquel día.



























"Todo se acaba".


Enhorabona llicenciat: Si internet no me ha jugado una mala pasada, así es como se dice en mallorquín. El caso es que hace unos días Javi aprobaba el último examen de Psicología y finalizaba sus estudios universitarios en la UNED, algo que sólo quien ha intentado algo así sabe las dificultades que entraña y el esfuerzo de superación que supone. La familia quiso aprovechar la ocasión para darle también un pequeño homenaje por tan importante éxito personal.

¡Ta-chán! El homenaje estuvo organizado al modo "fiesta sorpresa". Javi fue recibido con palmas y al son del Gaudeamus igitur.
Toñi ejerció de maestra de ceremenonias en el tan simpático como parodiante acto de investidura de Javi.



Alegrémonos pues.





Irónico regalo: un candado de bici, para que Javi pudiese empezar a ir sobre dos ruedas a las tutorías de la UNED.

Y el broche de oro a tanta celebración lo puso María, que se trajo de Málaga una conmemorativa palmera gigante dedicada a Javi por su nuevo estado académico.


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