viernes, 28 de agosto de 2015


Prodigios de la naturaleza.-

Picos de Europa.- Hoy tocaba subir a los Picos de Europa y la climatología iba a jugar un papel más importante, si cabe, que el resto de los días; especialmente las nubes, ya que con su presencia o ausencia eran las que iban a permitirnos desfrutar de todos lo que aquel paraje de alta montaña nos ofrece. El día no empezaba bien por esta razón precisamente. Las nubes lo cubrían todo y nada hacía presagiar que, como sí hicieron en los días anteriores, estuviesen dispuestas a irse con el paso de la mañana. Fue una mañana de indecisiones y sorpresas.
Otro despertar en Cangas. Esta vez con muchas nubes, bajas, amenazantes, alguna leve llovizna o mera condensación del gotas de agua en el aire.

Salimos en dirección a la costa, para tomar la A8 en dirección a Cantabria, con la esperanza de que el tiempo fuese mejorando, algo que no iba a suceder. Durante el largo trayecto por la autovía, en vista de que el tiempo seguía igual, planteamos la posibilidad de cambiar de planes y dedicar el día a Santillana del Mar; pero después de muchas indecisiones decidimos seguir con el programa previsto; por lo que en Unquera, tomamos la carretera que lleva a Panes para adentrarnos en el desfiladero de La Hermida.

El desfiladero de La Hermida, entre Panes y Potes, es sencillamente espectacular. Circular despacio por esta carretera no es sólo una recomendación de seguridad vial sino que también de la vista y, en general, de los cinco sentidos.

Asombrados por la belleza del paisaje casi no nos damos cuenta del milagro que se estaba produciendo: como por ensalmo las nubes se quedaron atrás, dejando una mañana soleada y hasta calurosa. Impensable que esto pudiese suceder. 

El desfiladero de La Hermida recorre el río Deva entre Potes y Panes. En mitad del recorrido pudimos hacer una breve parada que aproveché para bajar a la orilla y hacer unas fotos.





Con un cielo totalmente despejado y algo de calor llegamos a Fuente Dé para coger el teleférico que nos subiese hasta lo alto de los Picos de Europa.



Marián volvió a sorprendernos superándose a sí misma en valor y decisión para afrontar el empinadísimo recorrido que hace este teleférico.

Estas fotos ya corresponden a la subida; ésta en concreto al momento en que nos cruzamos con la otra unidad del teleférico.






Y estas son las primeras fotos que hice nada más llegar a la cumbre.




Había que echarle riles para ponerse en esta plataforma enrejada al vacío para hacerse la foto. No todos se atrevieron.

Y ahora os dejo un amplio reportaje del paseo que dimos por los Picos de Europa.



































Perdido en lo alto de los Picos de Europa hay un hotel, que nosotros no llegamos a ver. El teleférico y este Land Rover son el único modo de acceso al hotel.































Después de un par de horas aproximadamente volvimos al teleférico para descender a Fuente Dé y continuar con nuestro programa del día. La parte cántabra de los Picos de Europa también nos causó una gran impresión.


Potes.- Fuimos de Fuente Dé a Potes con una idea fija en la cabeza... o en la oficina del estómago, que diría Cervantes, como se verá en una foto más adelante: comer cocido lebaniego en Casa Cayo. Cayó y cayó bien; como el lechazo del que también dimos cuenta. Rodeadas de montañas imponentes, Potes posee un pasado medieval, de lucha entre casas poderosas, cuyo encanto ha conservado a través de los siglos. Echamos una buena tarde en aquella localidad cántabra.
Levábamos apuntado en nuestra agenda comer en Casa Cayo, todo un acierto. Nos llamó la atención la amabilidad con que nos trataron las gentes de aquel lugar.

Vista que se contemplaba desde Casa Cayo, con el río Quiviesa a punto de unirse al Deva.

Y ahora el reportaje del paseo que dimos por Potes, donde hicimos algunas compras, entre las que cabe destacar los sobaos y la quesada, de la marca El Macho, tal como nos recomendaron.  Creo que las fotos pueden daros una idea de la belleza y encanto de Potes.
































Antigua iglesia de San Vicente.

Entré en la iglesia para verla como era por dentro y acabé sentándome un rato a disfrutar de un placer inesperado: un organista tocaba deleitosas piezas sacras, que me cautivaron durante unos minutos.





Aquí no entramos, pero le encontré algún atractivo fotogénico y le hice unas fotos.

Esta es la torre del Infantado, uno de los monumentos más emblemáticos de Potes.









La tarde empezaba a caer y debíamos dirigirnos a nuestro siguiente destino antes de que cerrase. Aquí vamos ya camino del coche.

Monasterio de Santo Toribio de Liébana.- Aquella jornada la acabaríamos en un enclave espiritual sin igual. En enclave por sí mismo y los pocos turistas que habíamos a aquellas horas allí nos permitieron respirar toda la tranquilidad que el monasterio ofrece a sus moradores, los frailes franciscanos.




Claustro del monasterio.





Aproveché mi condición de antiguo alumno de un colegio franciscano para entrablar conversación con este fraile.

Interior del templo monacal.

Y esta es la reliquia del Lignum Crucis, que dicen que pudo traerse de Astorga junto a los restos de Santo Toribio, para preservarlos de las incursiones de los musulmanes.

Y con el sol ya perdiéndose entre las montañas iniciábamos el largo camino de regreso a Cangas. A pesar de las amenazas climatológicas de primera hora, el día se nos dio, una vez más, de maravilla.




LA JORNADA
(Los Kms. indicados son los realizados en coche aproximadamente)

CANGAS - FUENTE DE (PICOS DE EUROPA)


Kms. sector: 134,000


FUENTE DE - POTES . MONASTERIO STO. TORIBIO DE L.


Kms. sector: 25,500


MONASTERIO STO. TORIBIO L. - CANGAS


Kms. sector: 114,000


Kms. jornada: 273,500
Kms. Totales: 1.917,000


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