viernes, 28 de diciembre de 2018


En casa de Toñi y Luije
28 de diciembre de 2.018
De la misma manera que si vas a Bélmez de la Moraleda, al poco tiempo verás aparecer caras pintadas en las paredes de las casas, si haces fotos en casa de Toñi y Luije aparecerán niños inevitablemente.

Un reportaje debe contar o describir algo: una historia, una relación, una situación, un lugar, lo que sea; de manera que si lo que has hecho no cuenta ni describe nada, lo tuyo no es un reportaje. Y yo fui a casa de Toñi y Luije con la intención de hacer un reportaje fotográfico; pero miro esto y sólo veo una deslavazada pila de fotos que no cuentan nada. Fotos de niños que aparecen, desaparecen y vuelven a aparecer y desaparecer, una y otra vez, sin ton ni son. Son niños a los que la vida les ha sonreído con fortuna desigual, que pueblan una secuencia fotográfica que no narra ni describe nada.
Bueno, levanto la mirada un rato y al volverla hacia las fotos empiezo a dudar, no sé, quizás este dislate fotográfico esté narrando, y describiendo, una realidad; una realidad tan desordenada y difícil de entender para el común de los mortales, que sólo puede ser revelada a través de este, igualmente desordenado y difícil de entender, guirigay fotográfico.
¿Desorden? Estoy hablando de desorden cuando empiezo a comprender que este batiburrillo de imágenes ha recogido en realidad el orden y la armonía que presiden la vida en casa de Toñi y Luije, aunque a nosotros nos parezca otra cosa. Para nuestro diccionario, la palabra ‘’orden’’ significa muchas cosas, veintiuna, pero sobre todo es la observancia del método que ha de seguirse para hacer las cosas, y la adecuada colocación y disposición de éstas entre sí. Esto determinará también el orden en que han de sucederse.
Ahora empiezo a ver con meridiana claridad que en casa de Toñi y Luije las cosas están colocadas en el lugar que le corresponden, ni más ni menos; que las cosas están bien dispuestas o relacionadas entre sí; y que en casa de Toñi y Luije, aunque a nosotros no nos lo parezca, todo se sostiene gracias a la observancia de unas pautas de convivencia comunes y respetadas por todos. Es decir, las cosas van sucediendo conforme al orden establecido por la disposición de las cosas, el concierto que existe entre ellas y la regla que rige su colocación. Ahora veo claro que eso fue, sin mucho mérito por mi parte, lo que recogió el objetivo de mi cámara.
Y pensar que he querido ‘’desordenar’’ las imágenes capturadas, disponiéndolas por nombres, parentescos, estaturas o no sé qué otro criterio que no hubiese hecho otra cosa que ocultar la realidad de ese admirable orden que reina un día cualquiera en el hogar de los Chamorro-Vidal.

Radia, Atayi, Mohamed y Ella. O Ella y los demás. Cuatro corazoncitos que en casa de Toñi y Luije han recuperado la alegría de latir.

Esto también es Ella y los demás.

Además de Toñi y Luije, los demás son: Gabriel...

...Aarón...





...Papous...

... Y Marilú.


Leo y Natalia, cuales artistas invitados, completaron el elenco de ''Ella y los demás''. Me callo para que podáis ver las fotos sin más interrupciones.













































¡Ah!, y Marta fue nuestra actriz de reparto.



















Ea.


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