jueves, 10 de enero de 2019

10 de enero de 2.019
Esta flor vivirá pocos días, Platero, pero su recuerdo ha de ser eterno (Juan R. Jiménez).
Breve es el recuerdo que le prometes si tiene que durar lo que tu dolor (Séneca).

Faltas y todo me sobra.

I
El acerado dolor de tu pérdida dará paso al amargo desconcierto de tu ausencia; las heridas serán cicatrizadas por el tiempo, que también irá haciendo más dulce el recuerdo. Y yo sólo pido que estos cambios que han de operarse dentro de mí se cumplan cuanto antes; porque yo no te ofrezco prolongar por mucho tiempo la pena que ahora siento, sino la promesa de conservar fielmente el recuerdo de todo lo que tan generosamente has sido para mí.
II
Ragnar Lothbrok, personaje legendario de la tradición nórdica y protagonista de la serie Vikingos, presintiendo su muerte decidió renegar de su religión y abrazar el cristianismo. Había muerto Athelstán, sacerdote británico al que capturó como esclavo pero que se convirtió en su mejor amigo; y Ragnar prefirió renunciar a los cuidados inmortales de las valkirias, a vivir eternamente en presencia de Odín y Thor y a todas las excelencias que el Valhalla prometía a los vikingos, para asegurarse de que tras su muerte iría al mismo cielo que su amigo y de que disfrutaría de su compañía para siempre en el paraíso de los cristianos.
Nika se ha ido a su cielo y yo ahora sólo desearía saber hablar el perro y a ladridos abrazar su misma religión. Porque, por muy confortable y duradera que sea, la eternidad dejará de tener sentido para mí si, cuando llegue el momento, no voy a poder pasarla plenamente junto a mi perrilla.
III
No eres lo único bueno que me ha pasado en la vida, pero sí lo mejor.

0 comentarios:

Publicar un comentario

GRACIAS POR TU COMENTARIO.