sábado, 16 de noviembre de 2024


A última hora del 6 de octubre de 2024, según reza en el comunicado oficial de su padre a la familia, nacía David: David Vidal Medina, David II, Davidín, como con toda seguridad lo llamaría el abuelo Ramiro, o Davicito, que es el diminutivo que más agrada a sus padres y, por tanto, el que nosotros adoptamos para referirnos a él en este artículo. Apenas un mes después, el 16 de noviembre, el niño era bautizado en la parroquia de San Lorenzo Mártir; y, por así desearlo sus padres, todos, familiares y amigos, nos reunimos allí para acompañar al pequeño David en un día tan señalado de su vida. Después de su acristianamiento, siendo ya la tan imprecisa como inequívoca "hora de comer", nos dirigimos a la cercana taberna Sociedad de Plateros, donde los invitados fuimos agasajados con un estupendo banquete.
Blogia Parents se complace en hacerse eco de este acontecimiento familiar y dejar para el recuerdo lo que dio de sí tan dichosa jornada.

Construida durante la segunda mitad del siglo XIII, es decir, poco después de la reconquista de Córdoba por Fernando III, San Lorenzo Mártir está enmarcada en las llamadas iglesias fernandinas (construidas en los años siguientes a la reconquista cristiana, en la mayoría de los casos -como el que nos ocupa- sobre la planta de una mezquita). De estilo gótico, durante su dilatada existencia, muchos han sido los acontecimientos que este templo ha podido presenciar a través del ojo policromado de su emblemático rosetón. Como el más reciente, digno de destacar: el bautizo del niño David Vidal Medina.
Desde un buen rato antes de la hora prevista para el bautizo, los invitados fueron congregándose en las inmediaciones de la iglesia.
Padres y padrinos, junto a la puerta de la sacristía, comentan alguna cuestión sobre la ceremonia.
Entre la celebración religiosa y el convite posterior, fueron unas horas las que pasamos juntos; y sin embargo, esta es la única foto que obtuve del pequeño David con los ojos abiertos, despierto. El niño se pasó todo el día dormido como un bendito, como si la cosa no fuese con él. Con toda seguridad, ni el tiempo ni nada podrán borrar de la memoria del pequeño David tan señalado día de su vida. 
A la una de la tarde comenzaba el oficio sacramental, presidido por el párroco de San Lorenzo, D. Rafael Rabasco Ferreira.
Chari y David compartieron el primer banco del templo con Elena y Eduardo, padrinos de Davicito.
Tras unas breves palabras para dar comienzo al acto, el padre Rabasco se acercó al niño para hacer sobre su frente la señal de la cruz.
Gesto que repitieron padres y padrinos (Chari también, aunque de ella no hay foto).
Después siguió el oficio litúrgico que precede al bautizo en sí.
Tras la liturgia de la palabra, nos dirigimos al baptisterio de la iglesia, donde continuó la función religiosa.
El padre Rabasco dirigiendo las oraciones que precenden al ritual del bautismo.
Ritual que comienza con la unción del óleo de salvación, que simboliza la protección contra el mal.
Padres y padrinos asumen el compromiso de la formación cristiana del bebé.
"Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".
Con la unción del Santo Crisma, que sigue al bautizo en sí, el pequeño David entró a formar parte del pueblo de Dios.
La ceremonia sacramental continúa con la imposición de la vestidura blanca al niño, signo de su dignidad de cristiano.
Padres y padrinos reciben el cirio que simboliza la luz con que deben alumbrar el camino de la fe de su hijo y ahijado, respectivamente.
Cumplimentado el ritual del bautismo, a David se le impuso la medalla de María Axiliadora.
El párroco de San Lorenzo, dirige la bendición con que concluye el oficio religioso.
"El que ha sido bautizado en Cristo, de Cristo se ha revestido. Aleluya, aleluya".
Antes de abandonar la iglesia, nos dirigimos de nuevo al altar mayor, para hacer algunas fotos de recuerdo. La primera  fue de Chari y David con su hijo.
Padres y padrinos posan con el el niño para Blogia Parents.
Ahora son los abuelos y la bisabuela de Davicito los que posan junto al niño, padres y padrinos.
Y ahora son los titos: Diego, Pablo y Alfredo.
A los integrantes de la foto anterior se agregaron Azahara, Carmen, Fernando y Alfredo, que también quisieron hacerse una foto con su nuevo primo.
Como ha quedado dicho, el banquete tuvo lugar en la Sociedad de Plateros, donde fuimos atendidos espléndidamente. Aunque todos nos conocemos, más o menos, dado que aquel día nos reunimos dos familias, voy a poner los nombres de los que aparecen en cada foto (normalmente de izquierda a derecha).
Veamos: Marta, Carmen, Pepe, Luis... Bueno, mejor empiezo lo de poner los nombres a partir de la foto siguiente, ¿vale? Dejémoslo esta vez en "Vista general de la mesa del banquete".
Empezamos con dos hermanas: Marta y Carmen.
Seguimos con Nancy, Dani y Salva.
Y luego con Luis y Javi.
Toñi y Luije posan con Efraín.
Guadalupe, la abuela de Chari, con su hijo, Diego, y Gema.
Otras dos hermanas posan para nuestro blog: Azahara y Carmen.
Los abuelos paternos de la criatura que nos reunía aquel día: Fanny y Alfredo.
Eduardo, padrino de Davicito, con su mujer, Irene, y, Miguel, su hijo.
Y la madrina, Elena, aparecen en este retrato con la madre y el hermano de Chari: Chari (también) y Diego, respectivamente.
Dos hermanas, por tercera vez: Mari y Pili.
Jesús posa con su padre, Javi.
Mesa de los primos segundos de David: Yannick, Mariola, Pablo y Saray.
Ésta también la salto: "Vista general desde la otra punta de la mesa".
Marián y servidor de ustedes.
La cosa va de parejas de hermanas: Luisa y Toñi.
Y para economizar, cinco hermanas juntas (todas las vidalas de una tacada): Mari, Pili, Luisa, Consuelo y Toñi.
Efraín y Consuelo.
Y aquí, los mismos protagonistas de la foto anterior, posan con sus nietas, Aitana y Lara.
Una Mari y dos davides.
Aqui recogemos la mirada hermana de Jesús y Javi.
Carlos y Cristina, la parejita más joven de la reunión..
Alfredo padre, Alfredo hijo y Fernando.
Pablo a su bola.
Pepe y Luis, concuñados palíndromos (se mire por donde se mire).
Carmen, objeto del concuñadismo de Pepe y Luis.
Carmen, La Pedida, y Pepe.
Javi y Luisa, los alevines de los sénior.
La fiesta, como no podía ser de otra manera, acabó con una magnífica tarta, que a todos nos supo a gloria. Riquísima.
Y he dejado esta foto para el final. Gracias, David, Chari, por darnos la oportunidad de disfrutar de un día tan maravilloso como fue el del bautizo de vuestro hijo. Lo pasamos de maravilla. ¡Enhorabuena, papás!

Las fotos de este reportaje, y alguna más, podéis verlas en este enlace de Google Drive. Y, como digo siempre, si queréis descargar alguna, mejor que lo hagáis desde el Google Drive que desde este artículo, ya que las de allí tienen algo más de resolución.

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