sábado, 18 de septiembre de 2021

Quedamos en "El Malagueño", el de toda la vida, el de nuestra calle cuando la calle Sagunto era nuestra calle. Y como si realmente el tiempo no hubiese pasado y nada hubiese cambiado, Jose dijo: "Como decíamos ayer". No lo dijo, pero sí lo dijo. Lo sé. Varias décadas de verdadero distanciamiento social, por mi desidia, y él empezó a hablar con naturalidad, de manera que sólo hablarían dos amigos que nunca hubiesen dejado de verse, que siguiesen viéndose a diario. Como te decía ayer. Yo me creía en la obligación de justificarme, porque fui yo quien se fue, y mi idiosincrasia la que consintió que el alejamiento inabarcable del tiempo se interpusiera silenciosamente entre nosotros. “No hay distancias como ayer”, me imputaba a mí mismo. Pero en cuestión de minutos, tan abstracta distancia fue reducida a la nada por Jose y hablamos como si el tiempo no nos hubiese separado nunca, como si sólo hubiese pasado un día. “Como decíamos ayer”, insistía él.
Volvimos a vernos unos días después, ya junto a Mari Jose y Marián, y a las dos semanas sellábamos nuestro reencuentro con una cena en el Puerta de Sevilla, donde nos hicimos estas fotos. Nunca me ha gustado hacer de adivino, pronosticar algo si no está en mis manos intentar, al menos, que se cumpla; pero, bajo esa premisa, presagio "que este es el recomienzo de una hermosa amistad”.

Y aquí tenéis el enlace a la carpeta de Google Drive donde disponéis de las fotos que de este reportaje y tres o cuatro más. Si queréis descargaros alguna foto, compartirla, etc., mejor que lo hagáis desde Google Drive que desde el blog. Aunque fueron hechas con los móviles, tienen su resolución original.

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